Alta hechiceria, bajas expectativas

AASIMAR’S: “El legado de los empíreos”

El nombre Aasimar se deriva de la palabra mulhorandi “aasimon”, en la antigüedad eran forasteros, nativos humanos, alterados por el planeta, que tenían en la sangre algunas características buenas y de otro mundo.

A menudo, pero no siempre descendían de ángeles y otras criaturas de buena alineación, aunque estaban predispuestos a buenas alineaciones, no siempre eran buenos.

Protecto Aasimar

Los mismos tienen el legado de un ser celestial o incluso una deidad en su ascendencia, y tienen un potencial increíble para hacer el bien en el mundo. Al mismo tiempo, su herencia los marca como diferentes y, a menudo, conduce a la persecución, el ridículo o el exilio de comunidades supersticiosas o atrasadas. No es extraño que ceda a la amargura ante la adversidad y se vuelva hacia el mal.

Los descendientes de los humanos y algunos buenos forasteros, como un verdadero celestial, una criatura celestial, couatl, lillend o incluso un sirviente o avatar de una buena deidad. (Algunas de estas criaturas deben usar magia para asumir una forma que sea compatible con una pareja humana, por supuesto).

Aunque se dice que existen elfos, enanos, gnomos y medianos con buena ascendencia de los celestiales, estos cruces no son considerados verdaderos aasimar.

Tips para jugar Aasimar’s.

Los aasimar estan entre las razas mas raras de ver, pues el poder divino no se manifiesta en cualquiera, si juegas uno es muy probable alguien en tu linea genealogica se cruzara con un celestial, la ancestria divina es muy rara de verse al punto de que muchos ni siquiera saben porque o como la han obtenido.

Muchos aasimar son buenos por naturaleza, gracias en gran parte a sus ancestros celestiales, pero aun debido a esto no todos lo son, al igual que no todos los tieflings o hadas son malvados.

Algunos aasimar tienden a caer en la trampa del mal, corrompidos quizás por la experiencia o el consejo y la ayuda de un dios maligno o incluso ser parte de su descendencia en si , esta pueden ser una de muchas de las razones por las que un aasimar serviria al mal.

En los Reinos Olvidados es sabido que los Dioses Shar y Sseth en particular se complacieron en corromper a los aasimar y apartarlos de los caminos de sus antepasados ​​celestiales, alimentando rencores alimentados por los prejuicios de los demás.

Si juegas un aasimar recuerda que en tu sangre corre la chispa celestial, tus poderes tienen un origen conocido o desconocido pero de gran influencia en el mundo, tu fuerza y tu voluntad se pondran a prueba dia a dia contral el mal y si entrenas lo suficiente quizas algun dia puedas manifestar ese poder en forma de alas o de un poder radiante, pero si decides servir a la maldad la misma te dara parte de su poder para destruir las cosas, revelando posibles secretos para la dominación de los debiles.

Juega un aasimar si buscas experimentar ser parte de un linaje muy raro y poderoso, en busqueda de respuestas o en una cruzada contra el mal mayor o quizas resucitar un culto a un dios oscuro.

Aunque la mayoría parecen humanos excepto por una característica distintiva relacionada con su inusual ancestro. Algunos ejemplos de estas características (y los ancestros que las causan) son: ojos dorados cabello plateado piel esmeralda (planetar) plumas en el hombro (deva astral, avoral celestial, planetar, solar, arconte trompeta) plumas en el cabello (avoral celestial) nacarados ojos opalescentes (ghaele celestial) voz potente y resonante (lillend, arconte trompeta) ojos de topacio brillante (solar) piel plateada o dorada (solar) escamas iridiscentes en pequeños parches (couatl o lillend)

Se entiende que los mismos son especiales, incluso si no comprenden su verdadera herencia. Muchos de ellos con un linaje latente ni siquiera saben qué criatura engendró el linaje en primer lugar. Dos aasimar del mismo linaje suelen tener la misma característica distintiva.

Scourge Aasimar

La mayoria de ellos tiene la misma esperanza de vida y categorías de edad que un ser humano.

La mayoría de los aasimar en Faerûn se derivan de las deidades de Mulhorand. Cuando las encarnaciones mortales del panteón derrotaron a los Imaskari, se establecieron y tomaron a los mortales como amantes y/o esposos.

Los vástagos medio celestiales de estas uniones se convirtieron en nobles de ese país, y la dilución de la esencia divina a través de matrimonios con humanos de sangre pura creó a lo que llamaron aasimon.

Muchos de estos abandonaron el país en busca de un destino no ligado a sus abuelos, por lo que las tierras alrededor de Mulhorand residen más que en cualquiera otra zona.

Los mismos rara vez tiene hermanos que sean otros aasimar, porque la herencia de lo sobrenatural es algo arriesgado. Debido a esto, pocos llegan a conocer a otro de su clase.

Fallen Aasimar

En las raras ocasiones en que se encuentran con otro, existe una especie de entendimiento tácito entre ellos, y es probable que uno de ellos se ponga del lado de otro en una discusión, independientemente de otras afiliaciones, solo por una muestra de parentesco.

Siendo más raro incluso que los semi-elfos, no tiene una verdadera sociedad propia. Pocos tienen la oportunidad de conocer a otros seres celestiales, por lo que intentan integrarse en la cultura de sus padres.

Si tuvieran tal cosa tendrían una sociedad legítimamente buena o neutral buena, centrada en obras de caridad, ayudando a los necesitados y haciendo campaña para erradicar el mal.

En unos pocos lugares raros, se puede encontrar una verdadera aceptación y buscar noticias de otros de ellos nacidos en otras tierras, con la esperanza de hacer los arreglos necesarios para que el niño sea llevado al santuario y criado en un ambiente donde sea apreciado, no considerado extraño.

Ellos no tienen un idioma cultural, aunque aquellos que se dan cuenta de su herencia suelen aprender Celestial. Generalmente aprende el idioma de sus padres y puede aprender otros idiomas apropiados para su región.

Es sabido de que la mayoría de los aasimar saben leer y escribir, excepto los bárbaros.

Aunque los mismos son en su mayoría humanos, rara vez sienten que encajan en la sociedad humana. En cambio, se llevan mejor con otros mestizos, es decir, semi-elfos y semi-orcos, porque ellos y los aasimar suelen compartir el mismo tipo de trasfondo semi-parias.

Los enanos, elfos, gnomos y medianos no son abrazados ni rechazados por los aasimar, porque si bien estas razas no tienen antecedentes de perseguir a los afectados por el planeta, tampoco tienen la reputación de albergarlos.

Los genasi de todos los tipos son demasiado extraños en comparación con un aasimar como para provocar simpatía o un sentido de parentesco.

Los tieflings son la única raza que despierta la mayor sospecha en ellos, ya que los tocados por lo santo comprenden su llamado y, por lo tanto, pueden adivinar qué tipo de tentación deben escuchar aquellos con sangre impía.

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